Los quintos riegan de euros todo el país

Lotería de Navidad 2015

22/12/2015

 Los quintos son los grandes premios del Sorteo de la Lotería de Navidad con más opciones de alegrar el día. Al menos, de iluminar las fiestas de más personas y en más lugares diferentes. Pese a no ser tan opíparos, son ocho, y a nadie le amarga un dulce. Este 2015, la suerte decidió repartir sus múltiples 60.000 euros a la serie –es decir, 6.000 euros al décimo– como el que espolvorea azúcar, endulzando de forma muy equilibrada casi todos los rincones de España. Este año, todos los quintos premios, menos uno, se vendieron en al menos dos administraciones de Lotería, y la mayoría en muchas más.

El primero de los quintos premios, cantado por ímpetu por Nazaret e Isaac Patricio apenas 25 minutos después de que empezase el sorteo, ya apuntaba maneras. El 18102, vendido mayoritariamente en una administración de Oviedo que distribuye un gran premio por primera vez, como explicó el lotero Enrique Riestra a este periódico, también repartió series y dinero en Zamora, Orense, Coruña, Murcia y Benidorm. De punta a punta de España. «Se ha repartido muchísimo por todo el centro de Oviedo», explicó el lotero, que se alegró también de que este número hubiese llegado a más lugares.

Los cuatro quintos siguientes mantuvieron la variedad geográfica con disciplina ferrea. Todos se vendieron en al menos dos administraciones. Dos horas después de empezar el sorteo, los grandes ganadores de la Lotería ya eran casi de todas partes.

Al 18102 le siguió el 70481, dos minutos después de las 10.00 horas, vendido por siete administraciones loteras –aunque mayoritariamente en Madrid, Segorbe y Guardarmar del Segura–. Las responsables de alegrar a tantos, de tantos sitios, fueron Aroa y Zaida, las grandes estrellas del sorteo tras cantar tres grandes premios diferentes en su tabla.

Ellas solas se hicieron cargo de un premio de 60.000 euros a la serie con la bola numerada como 43221, de la que muchas series no se habían vendido. Este tercer quinto de la mañana solo se colocó en Zaragoza y Getafe. En esta última administración, relatan sus propietarios, era un número con muchos abonados y alegrará las navidades de «muchísima gente». «Ponemos cara a muchos de los afortunados, dar este premio es una auténtica alegría», explicó Raimundo Ginés, el lotero de Getafe, que reconoce que un gran premio del Sorteo de Navidad era de lo poco que les faltaba por dar en su local. «Se nos resistía, pero aquí lo tenemos», aseguró mientras esperaba que algunos de sus habituales se acercasen a celebrar.

Una racha rota

El cuarto quinto recuperó el ímpetu propagador de sus dos primeros hermanos. Un diminuto 00943 repartió suerte en once administraciones de lotería diferentes. Y mostró gusto por las capitales de provincia. Tocó en Barcelona, Bilbao, Sevilla, Madrid, Zaragoza y, con especial fuerza, en Coruña.

Aproximadamente media hora después llegó el quinto quinto.El 59435, vendido mayoritariamente en la localidad toledana de Talavera de la Reina. Más de 100 series las colocó una única administración lotera de este municipio. Otras treinta se han quedado en la madrileña Valdemoro. Si el primer quinto tocaba a primera hora las esquinas de la Península, este se ha concentrado en su interior.

Pero la suerte es la suerte, y las rachas nunca duran eternamente. El sexto quinto no nació tan viajero como sus hermanos. El 51688 decidió quedarse, de principio a fin, de su primera a su centésimosexuagesima serie, en El Campello, Alicante. En total, ayer llovieron sobre esta localidad casi diez millones de euros.

Hubo que esperar hasta las 13.00 horas para que llegase el séptimo de los quintos premios. No solo se hizo esperar más que el resto sino que dejó, como su antecesor, toda su fortuna en un único municipio:Caldes de Montbui, en la provincia de Barcelona.

Y tal y como habían empezado, regando de euros las dos esquinas de España –de noroeste a sureste–, así concluyeron los quintos premios. Diez minutos después del séptimo llegó el 89023 como octavo y último. Repartido por todo el país, pero vendido sobre todo entre Sanxenxo en Pontevedra y Aguadulce, en la provincia de Almería.