Sorteo de Navidad 2009: Hasta la ilusión se privatiza


12/11/2009
La presentación de la campaña de la Lotería de Navidad 2009 de este año no sólo resultó ayer deslucida, sino que puso en evidencia el descontento generalizado y la incertidumbre que existe entre los tradicionales loteros de nuestro país. Y es que ha sentado como un jarro de agua fría entre las administraciones de lotería y los sindicatos la amenaza de que este sector se privatice a partir del próximo año, como se interpreta en dos disposiciones adicionales (32 y 34) que figuran en la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2010.   "Los sindicatos denuncian que peligrarían 12.000 puestos de trabajo"  Por eso, cerca de doscientas regentes de estos establecimientos protestaron ayer en Madrid frente a las puertas de Círculo de Bellas Artes mientras tenía lugar en su interior la presentación de uno de los juegos más populares de las apuestas estatales: la Lotería de Navidad, tan deseada por muchas compañías de azar. Aunque en la reforma que quiere acometer el Gobierno en los juegos públicos no se mencione explícitamente la palabra «privatización», la disposición 34 hace entender en toda regla que se acometerá ese cambio. «La entidad pública empresarial Loterías y Apuestas del Estado -dice el texto-, que comercializa sus productos directamente o mediante puntos de venta y delegaciones comerciales, (...) estarán sometidos en su selección, contratación, extinción y régimen jurídico, al Derecho Privado». Es decir, se pasará de un sistema basado en las concesiones a los contratos privados.   Venta en supermercados La medida afecta a cerca de 4.000 administraciones de lotería que existen en nuestro país (en total hay 10.500 puntos de venta) y que no ocultan, además, su temor a que los décimos se dispensen en un futuro cercano desde máquinas expendedoras en supermercados y gasolineras, si se sobredimensiona la red de comercialización. Ante esas intenciones, de poco sirvieron las aclaraciones del director general de Loterías y Apuestas del Estado (LAE), Gonzalo Fernández, quien aseguró durante la presentación que «no es cierto que se vaya a privatizar ni la entidad, ni el producto ni la red de ventas». Ya en un encuentro con los periodistas fue el director comercial de la LAE, Juan Antonio Gallardo, quien intentó calmar los ánimos. Según sus palabras, serán las nuevas concesiones las que se regularán a partir del próximo año a través de un contrato privado, mientras que los loteros que ya han obtenido su administración podrán elegir, en el plazo de dos años, entre «seguir como hasta ahora o regirse por las normas privadas». Explicó también que tampoco se venderán los décimos desde máquinas expendedoras, sino que las mismas terminales que ahora existen en las administraciones «se usarán para localizar números determinados que pida un cliente». Unas aclaraciones que «no figuran en ningún documento» entregado a los representantes de los loteros, como denunció el secretario de la Federación Nacional de Loterías (Fenapal), Javier Fernández, entidad que representa al 80% de las administraciones. «Se está abriendo la puerta a las grandes empresas -afirma-. La red dejará de ser pública, un modelo que es admirado por otros países. Vendemos nueve veces más que Reino Unido o Francia, donde tienen un sistema de juego privado que no ofrece los mismos resultados que nosotros. Si se acomete la reforma, la venta ya no será exclusiva ni profesional como viene siendo desde 1812». En la protesta de ayer asistieron representantes de otras dos asociaciones del sector, Apla y Anapal, y de los sindicatos CC.OO. y UGT. Todos ellos emitieron un comunicado denunciando que con esas medidas «el Gobierno busca liquidez y pone en peligro 12.000 puestos de trabajo de las administraciones». Sólo hay que hacer cuentas si se privatiza un sector que genera 2.900 millones de euros anuales que van a parar a las arcas del Estado. Con los ánimos caldeados entre las administraciones, se celebró la presentación de la campaña de la Lotería de Navidad y de El Niño, que en poco varía respecto al año pasado. Aunque ya no aparecerá el tradicional «calvo de la lotería» en el spot publicitario. Esta vez se mostrará una sucesión de imágenes de personas que viven estas fechas en diferentes y variadas situaciones.   El Gobierno tiene a otro sector en pie de guerra. La amenaza de que el sistema de juegos del Estado se liberalice ha indignado a las administraciones de Lotería